La verdad es dura: cuando alguien toca el timbre, no sabes si abrir o no
En Colombia, el timbre suena y el miedo se instala. ¿Es un vecino, un repartidor o alguien con malas intenciones? Abrir sin ver quién es es un riesgo que muchos pagan caro. Las mirillas tradicionales son un chiste: visión estrecha, nada de noche, no graban y te obligan a acercarte físicamente. Si vives solo, con niños o en una zona complicada, esa duda constante es agotadora y peligrosa.
El problema es real y te expone: No ves bien, no escuchas claro, no puedes hablar sin abrir, y si algo sale mal, no hay evidencia. Terminas ignorando timbres por desconfianza o abriendo a ciegas.
La solución que cierra esa puerta al riesgo: La Hikvision DS-KV6113-WPE1 es el videoportero IP que pone el control en tus manos. Cámara 2 MP Full HD (1920 × 1080) con ángulo ultra amplio de 129° horizontal y 75° vertical (según datasheet oficial Hikvision), visión nocturna IR clara, audio bidireccional nítido con cancelación de ruido y eco, lector de tarjetas Mifare para acceso sin llave, sirena y luz integrada para disuadir, y resistencia IP65 para aguantar lluvia y polvo. Conecta por Wi-Fi (modelo WPE1) o PoE, abre la puerta remotamente desde la app Hik-Connect, graba en microSD (hasta 256 GB en modelos compatibles) y te avisa al instante si alguien está ahí.
Lo que realmente te protege:
Imagen Full HD 2 MP – ves rostros y detalles claros, de día o de noche.
Ángulo amplio 129° – cubre toda la entrada sin puntos ciegos.
Audio bidireccional con supresión de ruido – hablas y escuchas como si estuvieras ahí.
Disuasión activa – sirena y luz espantan antes de que intenten algo.
Acceso remoto y apertura desde celular – controlas desde cualquier lugar.
Lector Mifare integrado – tarjetas para familiares o empleados, sin llaves perdidas.
IP65 resistente – aguanta clima colombiano (lluvia fuerte, sol, polvo).
Instalación flexible – Wi-Fi sin cables complicados o PoE para estabilidad total.
No es un gadget bonito, es una barrera profesional de Hikvision que te da tiempo, evidencia y control real. Porque en Colombia, la seguridad no se pide, se impone.
No abras a ciegas nunca más.
Contáctanos ahora y transforma tu entrada en un punto seguro.